Café en Grano Excellence 100% Arábica Jurado 1Kg Tueste Natural
Café en grano 100% arábica Jurado Excellence 1 kg
Un café hecho solo con arábica no es lo mismo que una mezcla con robusta, y la diferencia se nota desde el primer sorbo. El arábica aporta acidez, aroma y complejidad; el robusta, cuerpo, crema y cafeína. Renunciar al robusta significa renunciar a parte de esa crema espesa a cambio de una taza mucho más matizada.
El Café en Grano Excellence 100% Arábica Jurado 1Kg Tueste Natural es la gama alta del tostador alicantino. Tueste natural, sin torrefacto y sin azúcares añadidos durante el proceso, en formato de kilo pensado para quien consume café a diario y tiene molinillo.
En taza da un espresso de color avellana, acidez media presente pero no punzante, y notas que van del fruto seco al chocolate con leche según la molienda y la temperatura de extracción. El final es limpio y prolongado, sin el amargor seco que deja un robusta mal tostado.
Es un café que responde bien al ajuste. Con molienda algo más gruesa y extracción corta gana acidez y aroma; apretando la molienda gana cuerpo y dulzor. Esa capacidad de reacción es justamente lo que se busca en un arábica puro y lo que lo hace interesante para quien disfruta afinando su cafetera.
Funciona en espresso, cafetera italiana, filtro y prensa francesa, siempre ajustando el calibre de molienda al método. En superautomática rinde muy bien, aunque conviene revisar el ajuste de fábrica, que suele venir calibrado para mezclas con robusta.
Café Jurado tuesta en Alicante desde 1949 y la gama Excellence es su línea de selección. El kilo es el formato de consumo habitual: rinde entre 110 y 140 espressos según dosificación.
Conservar en lugar fresco y seco, cerrado y protegido de la luz. Nunca en nevera.
Por qué elegir un café en grano 100% arábica y cómo sacarle partido
El mundo del café comercial se reparte entre dos especies. El arábica crece en altura, madura despacio, es más delicado y concentra más azúcares y ácidos orgánicos, lo que se traduce en aroma y complejidad. El robusta aguanta climas más duros, produce más por hectárea, tiene casi el doble de cafeína y aporta cuerpo y una crema abundante y persistente. Ni uno es mejor que el otro en abstracto: dependen de lo que busques en la taza.
Un 100% arábica renuncia deliberadamente a la crema fácil del robusta. La contrapartida es una bebida con más matices, menos amargor y una acidez que en cata se valora como virtud, aunque a quien viene de mezclas con torrefacto le resulte extraña al principio. Es el mismo salto que hay entre un vino de mesa y uno de una sola variedad.
Ficha técnica: 1 kilo de café en grano; 100% arábica; tueste natural, sin torrefacto ni azúcares añadidos; gama Excellence; rendimiento aproximado de 110 a 140 espressos; tostador Café Jurado, Alicante; conservar en lugar fresco y seco, protegido de la luz y del aire.
Sobre la extracción, con un arábica puro hay margen para jugar y merece la pena aprovecharlo. La temperatura ideal de agua ronda los 92 o 93 grados; por encima se extraen compuestos amargos que tapan la acidez, y por debajo la bebida sale plana y agria. Si tu máquina no permite regular la temperatura, un truco práctico es purgar el grupo antes de extraer para estabilizarla.
La dosificación estándar es de 7 a 9 gramos por espresso, pero con arábica muchas máquinas domésticas dan mejor resultado subiendo ligeramente la dosis y acortando el tiempo. Un espresso de 25 a 30 segundos con 9 gramos suele dar el punto de equilibrio entre cuerpo y aroma.
Sobre el kilo abierto hay un aviso importante. Un café tostado mantiene su plenitud entre dos y cuatro semanas después de abrir el envase, y a partir de ahí decae aunque no se estropee. A dos cafés diarios, un kilo dura casi dos meses. Si consumes menos, compensa pasarlo a un bote hermético opaco y sacar solo lo de la semana, o directamente comprar formatos de 500 o 250 gramos.
El grano entero es lo que permite todo lo anterior. Una vez molido, la superficie expuesta al oxígeno se multiplica y los compuestos aromáticos volátiles se pierden en cuestión de minutos. Moler justo antes de preparar es la mejora individual más grande que se puede introducir en el café de casa, por encima de cambiar de máquina.
Guardar en armario seco y oscuro, cerrado, lejos del horno y del vapor. La nevera no ayuda: la condensación al sacar y meter el paquete introduce humedad en el grano.
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